Si Heródoto es considerado de forma unánime como “padre de la Historia“, José Miguel Palazuelo parece dispuesto a convertirse en su enterrador. La primera de mis reflexiones sobre las declaraciones del Alcalde de La Bañeza no aporta nada nuevo al debate (nada nuevo ni nada bueno), pero me ha venido bien desahogarme; me ha venido tan bien que voy a seguir haciéndolo en esta segunda parte, y ya veremos si me quedan fuerzas para una tercera. Cito:

Lo que hay aquí son ganas de seguir teniendo a La Bañeza oculta y que Astorga siga siendo de lo único que se hable en la provincia” (fuente).

Palazuelo está en lo cierto una vez más, solo faltaría. La obsesión por mantener oculta a La Bañeza viene de antiguo, y la promueve la Sociedad Secreta de Astorganos que Quieren que en la Provincia de León Solo se Hable de Astorga y se Mantenga Oculta a La Bañeza Innombrable, más conocida como SSAQPLSHAMOLBI. La citada sociedad, presidida por Juan José Alonso Perandones, está integrada por todos los ciudadanos de Astorga sin excepción y entre 2.000 y 3.000 miembros que residen en Valencia de Don Juan, Madrid, Sahagún, Wellington, Hospital de Órbigo, Houston, Matavenero y Moscú. Los Estatutos de la SSAQPLSHAMOLBI recogen, entre otras, las siguientes cláusulas:

1.- En las reuniones y los escritos de la Sociedad está terminantemente prohibido mencionar a La Bañeza; los Miembros que se vean obligados a referirse a la citada población hablarán de La Innombrable desde este momento y en adelante.

27.- Los Miembros que hallaran o hallasen cualquier referencia escrita a la existencia de La Innombrable, a su pasado o a sus proyectos de futuro en cualesquiera medios de difusión tienen la OBLIGACIÓN INELUDIBLE de eliminarla y sustituirla, cuando sea posible, por una referencia a Astorga.

35.- Las Brigadas de Historiadores tendrán especial cuidado de confundir las referencias al glorioso pasado de La Innombrable de tal forma que, con el transcurso del tiempo, sean atribuidas sin excepción a Astorga. A tal efecto, se renovará con periodicidad bianual el pacto suscrito desde Antiguo con el Diablo, que recibe como recompensa el bastón de mando de Astorga y su Alcaldía.

Los Estatutos están un tanto anticuados, y en los últimos tiempos se han añadido cláusulas como la que prohibe acudir a los Carnavales de La Innombrable, la que recauda fondos para que en Google haya el doble de páginas hablando de Astorga que de La Innombrable o la que vigila y alimenta a 12 monos amaestrados para que escriban cosas como esta.