Creo que a estas alturas ya estoy en condiciones de analizar sosegadamente las desafortunadas declaraciones de José Miguel Palazuelo (alcalde de La Bañeza).

Astorga y La Bañeza tienen más similitudes que diferencias; ambas cuentan con unos 12.000 habitantes, ambas se encuentran a menos de 50 km de León, ambas se encuentran a un paso de la A-6, ambas se han convertido en en ciudades de servicios… En cuanto a las diferencias, La Bañeza es más dinámica que Astorga, y en los últimos años ha crecido de forma apreciable. Aunque siempre ha existido una cierta rivalidad entre ambas ciudades para erigirse en capital de las comarcas vecinas, lo cierto es que esta rivalidad nunca ha sido tal en la calle.

De cara al futuro, el sentido común aconseja que ambas ciudades trabajen de la mano para conseguir juntas determinados servicios a los que no pueden aspirar por separado (un hospital comarcal, por ejemplo) o incluso para promover y desarrollar políticas conjuntas encaminadas a frenar en envejecimiento y la despoblación de las comarcas vecinas, que condenarían a ambas ciudades al olvido. No parece que Palazuelo esté por la labor, aunque tiene tiempo de entrar en razón.