Esta mañana estuvo en Astorga José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno, acompañado por Juan José Alonso Perandones, alcalde de la ciudad. Zapatero, que tuvo oportunidad de visitar el Museo Romano, anunció un nuevo Plan Estatal de Inversión Local para 2010 que contará con 5.000 millones de euros que prestará especial atención a los municipios de menos de 30.000 habitantes.
Por lo que a Astorga se refiere, Zapatero ha mostrado interés por proyectos como el Centro Lyda, el Teatro Gullón, el Museo del Chocolate o la Casa de los Panero, y ha hablado vagamente de incrementar el número de efectivos del acuartelamiento de Santocildes. Lo cierto es que los proyectos a los que se ha referido el Presidente podrían haberse financiado en su totalidad con el dinero invertido en los carteles del Plan E, pero pasaremos de largo sobre esa cuestión. Lo que no me gustaría es dejar pasar la oportunidad de hablar de estos 4 asuntos, aunque sea de memoria.
El Centro Lyda es una vieja aspiración de Perandones; se trata de un complejo cultural en el que se integrarían la Biblioteca Municipal, un palacio de congresos y varias dependencias de usos múltiples que podrían acoger a las asociaciones locales, exposiciones temporales, etc. El proyecto original ha sufrido algunos retrasos y modificaciones para facilitar la conservación de los restos del Foro Romano hallados durante la primera fase de las obras, pero podría ser una realidad en 2011 o 2012, con más de 10 años de retraso sobre las primeras estimaciones. La culminación del Centro Lyda permitiría a Astorga acoger congresos y cursos universitarios, actividades que vienen celebrándose en la ciudad en unas condiciones bastante deficientes.
El Teatro Gullón, que se integraría como parte del Centro Lyda, completaría la oferta cultural de la ciudad. Hoy por hoy acoge algunas obras teatrales y otros actos menores, aunque necesita una reforma profunda para dotar a las instalaciones de una mayor versatilidad.
El Museo del Chocolate de Astorga abrió sus puertas en 1994, solo un año después de que hiciera lo propio el Museo del Chocolate de Colonia, el primero de los dedicados en Europa a este alimento. La exposición actual muestra apenas un 20% de los fondos debido a la falta de espacio. El Ayuntamiento proyecta construir un nuevo edificio en el que puedan mostrarse los fondos en todo su esplendor, aunque la iniciativa duerme el sueño de los justos en espera de encontrar la financiación necesaria.
La Casa de los Panero es un edificio que perteneció a la familia de poetas; las obras avanzan paso a paso, pero difícilmente estarán listas para albergar los actos programados con motivo del centenario de los autores de la Escuela de Astorga. En teoría la Casa de los Panero servirá para dotar de un espacio singular a los nombres propios de la cultura local, y contará con espacios para el estudio y la lectura.
Si estos cuatro proyectos estuvieran listos en 2011, Astorga podría afrontar la próxima década con un renovado optimismo, aunque lo cierto es que son tan importantes o más cuestiones sobre las que Zapatero no se ha pronunciado.
Termino con un dato que me ha llamado la atención; frente al “interés” mostrado en Astorga, en La Bañeza lograron un compromiso del Presidente con una de las infraestructuras que se reclaman desde hace ya algunos años, el circuito de velocidad. A estas alturas todos sabemos lo que vale una promesa de Zapatero, pero…
Un comentario
perecepeda
June 3rd, 2009 at 11:30 am
1Érase una vez un lugar maravilloso, donde todos eran felices. Todos trabajaban, y encima en cosas que les gustaba. Nadie dormía en la calle, ni les faltaba nada.
Los niños estudiaban felices en la escuela, en la que además aprendían cosas muy útiles para su futuro trabajo (por la que era facil decidirse por las grandes oportunidades que en este País había).
Los políticos buscaban el bien común y no se peleaban por lo que no importaba.
La salud en este pueblo era excepcional puesto que los médicos eran competentes y el estado no se preocupaba por el dinero, puesto que era lo más importante, y le prestaban toda la atención posible.
Los jóvenes tenían una espaciosa casa, que pagaban en poco tiempo y sin esfuerzo alguno.
Los mayores de 60 disponían de una pensión enorme, y podían vivir tranquilamente hasta el fin de sus días.
Y de las fuentes salía leche y miel…
Aunque este país no lo gobernaba yo, vuelvo como Florentino, a rescatar a España, para devolverla al lugar que se merece.
PERECEPEDA PARA PRESIDENTE!!!
“Si ha zapatero le creen y le siguen creyendo porqué no a mí”
Como decía Manolo Kabezabolo: “viva yo y mi caballo”