En 2005 la ICANN aprobaba la creación del TLD .cat, abriendo la veda para la creación de extensiones concebidas para dar personalidad propia en Internet a culturas e idiomas minoritarios. La decisión, rodeada de cierta polémica, sentó un precedente. Sin entrar a valorar si merece o no la pena invertir un dineral en promover la creación de un nuevo TLD, lo cierto es que desde Galicia y el País Vasco se promueven en los últimos años actuaciones similares a la seguida por la administración catalana.
La asociación PuntoGal puede ver cumplido su objetivo en 2010 (asumo que habrá retraso), cuando se liberará la creación de TLDs previo pago de unos 200.000 dólares. Es pronto para hablar de precios, pero todo hace pensar que el coste de la iniciativa se va a repercutir en los usuarios, por lo que me atrevo a aventurar que los precios rondarán los 50 euros por dominio y año (casi 10 veces más que los .com o .es).
Aunque se me ocurren algunos dominios interesantes, no creo que registre ninguno, ya que ni hablo gallego ni entra en mis planes aprenderlo en los próximos años. Lo que sí me pregunto es qué dominio elegirá el muy gallego PSdeG. ¿psoe.gal quizá? Sería divertido, sí.