Hace casi cinco años, cuando era todavía más joven e igual de inocente que hoy, voté a Zapatero, y lo hice convencido de que cumpliría una serie de promesas que han resultado ser eso, promesas. Esta mañana, en el marco de la Cumbre Hispano-Lusa celebrada estos días en Zamora, el mismo Zapatero se ha referido a una de sus promesas, la reapertura de la vía férrea que unía Astorga y Plasencia, más conocida como ‘Vía de la Plata‘:

Que no quepa duda de que si existe una razonable posibilidad económica, ese proyecto se pondrá en marcha.

Que digo yo, ¿por qué no dijo esto desde el principio? ¿Por qué lleva 5 años pasando de puntillas sobre el tema? ¿Por qué no respondió a los periodistas que le recordaron que la reapertura de este tren formaba parte de su programa hace ya 5 años? No voy a decir que me sorprenda a estas alturas, pero da rabia. Me queda el consuelo de que la construcción se recuperará a poco que haya que dar una nueva capa de hormigón armado a la cara del Presidente.