Aprendí a leer con 3 o 4 años, y no he parado ni tengo intención de parar desde entonces… Al principio fueron las aventuras de Micho, después cuentos como el de Garbancito (que llegué a saber de memoria) y últimamente dedico buena parte de mis horas de lectura a Roberto Bolaño y a Ryszard Kapuscinski. [...]
Cuando paseo por las calles de Shanghai y a cada momento me cruzo con un chino, me pregunto si es éste confuciano, taoista o budista. Pero esta pregunta resulta confusa y no aborda el quid de la cuestión. Pues la gran fuerza del pensamiento chino radica en su elástico y conciliador sincretismo, en hacer confluir [...]