Anda la blogosfera revuelta, y es que no ha gustado nada que el anteproyecto de la llamada Ley de Economía Sostenible se convierta de rondón en sostén de las aspiraciones de los artistas de la ceja y otra fauna de similar pelaje. La cosa ha llegado a tal punto que está circulando un manifiesto que leí en error500.net (de Antonio Ortiz) y que he encontrado también en merodeando.com (Julio Alonso), en Chapapote discursivo (Guillermo López) e incluso en el blog de Santiago González.

Aunque pueda parecer lo contrario, no puede hablarse de unanimidad. Hay voces que opinan que el manifiesto necesita un buen repaso (Raúl Hernández), aunque si nos fiamos de Ignacio Escolar parece que la SGAE is living a celebration, y quizá no habría que ser tan cautos como propone Consultor Anónimo.

Yo voy a dejar el Manifiesto en cuarentena hasta que ese anteproyecto se convierta en ley; puestos a alinearme prefiero hacerlo con Andrés Boix: se vende cultura.